Como os dije ayer... estaba preparando una actualización interesante y there we go!! Voy a hablar de la famosísima casa Tacheles. Llegar hasta ella es muy sencillo: has de coger el metro hasta Oranien burger StraSe y cuando sales has de continuar recto unos metros. Es fácil reconocer la fachada antiquísima y el ambiente deteriorado que allí se respira. Las primeras apariencias engañan bastante porque la primera impresión es que allí solo viven hippies radicales o marginados sociales, pero nada más lejos de la realidad. Los que viven dentro son auténticos artistas. Os presento parte del edificio en una foto tomada en 1998.

Este edificio fue construido 1907 y 1908 y en estaba destinado a el comercio. Era bantante impresionante para la época ya que conectada dos vías principales. Por ello se construyó un pasaje en el interior que se convirtió en el segundo más grande de la ciudad. Dentro del edificio había numerosos pequeños negocios. Y es importante destacar que tenía un sistema de envío de correos internos para que todas las tiendas estuvieran conectadas entre ellas.
La estructura de esta casa ha cambiado bastante a lo largo de los años ya que muchas veces a cambiado su uso y cada dueño la ha adaptado a su manera. Según cuenta la historia en 1914 se subastó el edificio. Su uso continuó siendo comercial hasta 1930 el edificio empezó a ser utilizado por los NSDAP (Frente Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores) y en poco tiempo se convirtió en una sede para las SS. Se dice que en la última planta era donde se ubicaban a los prisioneros de guerra ya que en 1943 se cerraron las claraboyas de la parte alta del edificio. Durante la Segunda Guerra Mundial el edificio se vió gravemente dañado debido a los avatares típocos de este tipo de conflictos.
Después de esto fue ocupado en 1948 por FDGB (Federación Alemana de Sindicatos Libres) y con ello llegó un importante deterioro ya que varios comercios abrieron otra vez y se instalaron varias escuelas en el interior.
Se decidió en los cambios de ingeniería (1969-1977) que se iba a demoler el edificio, por su estado de deterioro y por los daños sufridos durante la guerra pero parece ser que muchísimos artistas pusieron el grito en el cielo y organizaron protestas. El distrito de Mitte (al cual pertenece el edificio) tuvo que pedir informes sobre el estado de la estructura que, contra todo pronóstico, estaba en buen estado.
Fue una gran sorpresa entrar por aquellos lares y descubrir artesanos haciendo manualidades, muchos pintores pintando cuadros que se venden allí mismo. Tuvimos la suerte de poder hablar con dos de ellos ya que eran españoles. Uno de ellos, que tiene un taller en Barcelona, vino hace tres meses para inspirarse. Viven en la misma habitación en la que pintan y venden sus obras. Esto puede parecer algo caótico, pero es la gracia del edificio. La mayoría de la gente que vive allí son personas que no tiene mucho presupuesto y malviven entre colchones buscando la inspiración en cada rincón. Aquí os dejo una de las fotos que pude hacer del otro chico, un gallego que estaba trabajando en una serie de cuadros sobre perros.

Todo el resto del edificio está lleno de grafitis o carteles. La pared es prácticamente imposible de ver debido a las pintadas. Os adjunto otra foto para que juzgeis vosotros mismos!

En la parte de abajo hay también artistas que trabajan haciendo esculturas a base de basura, despojos y otros materiales que se van encontrando. Es bastante curioso de ver ya que no es el simple arte estampado en una piedra de marmol. Se parece más a arte vivo. Hecho de materiales que la mayoría de la gente tira a la basura....
En la última planta hay una especie de bar y tambien en la parte de abajo, donde puedes comprar cervezas por precios más que moderados y te puedes sentar en mesas y sillas de lo más originales. En fín... aquí os dejo una de mis fotos preferidas tomada, precisamente, en la parte baja del edificio. Sí, se trata de una bañera! ;)

Hallo???? hay alguien x ahi???
ResponderEliminarinteresante tu diaro on line....xo ahora hay q actualizar cariñoooooo.besos